Amanece en la sierra de Guadarrama. En la antigua casa de la maestra, junto al jardín de hierbas aromáticas, Amelia se anuda el mandil. Allí, entre libros de botánica, tarros de cristal y mucho amor por la naturaleza, elabora con mimo jabones de espuma cremosa que limpian con delicadeza las pieles más sensibles.

En el taller de Amelia, la vida en el campo inspira todas las creaciones. Los jabones se apilan en encantadoras estanterías de madera a la espera de ser elegidos por ella para el visitante que llega: de romero, si tiene la piel grasa; de zanahoria, si sufre de dermatitis; de aloe vera, en el caso de hayan aparecido estrías Los Jabones de Mi Mujer es un proyecto artesano de jabones naturales creado por Amelia y Pablo en 1996 en Santiuste de Pedraza, un pequeño pueblo de la provincia de Segovia. Inspirados por la plácida belleza del entorno, el compromiso con la calidad y el respeto al medioambiente todos los productos se hacen a mano con ingredientes 100% naturales, sin conservantes ni parabenes.

 

La Agencia Española del Medicamento avala la producción de Los Jabones de Mi Mujer como fabricante cosmético autorizado. El origen de los ingredientes utilizados y los procesos artesanales son sometidos a un riguroso control. El análisis de todos los lotes en el laboratorio garantiza la máxima calidad de los productos y su uso seguro para la piel. Todos los productos están indicados para el tratamiento cosmético de la piel.

Amelia Pérez Moreno, alma de Los Jabones de Mi Mujer. Retrato colodion humedo: Atelier Petzval

 

 
 

 

 
 
sales de romero naturales